Mel y el ataque frontal a la corrupción

Política
Añadir comentarios
Leído 92 veces

Desde hace 4 años fueron cayendo en el vacío estas lapidarias frases:

Maduro: “Caerán delincuentes de cuello blanco que quebraron bancos y financieras”.
Presidenta de la CSJ: “La justicia se vende hasta en los pasillos”.

Cardenal Rodríguez: “Ojalá lo de la cárcel a los quiebra bancos no sea un circo”.

Obispo de Santa Rosa de Copán: “Todo lo dicho por Maduro es llamarada de tusa”.
Embajador Larry Palmer: “Aquí se encarcela por robar un pan, pero si un quiebra bancos roba 300 millones hasta sale en las páginas sociales”.

Por estas frases pasivas el 80% de los hondureños yace aún en la pobreza.

Decepcionado de todo eso, Mel Zelaya –en su poder ciudadano del año 2005– ha dicho que el ataque frontal a la corrupción es fórmula clave para el desarrollo del país, pues la corrupción más descarada campea en nuestra sociedad con carta de ciudadanía hasta transformarse luego en elemento arraigado en las relaciones con nuestros semejantes, por lo cual nosotros nos vemos obligados a condenarla frontalmente.

“La corrupción –dice Mel– es un flagelo que envenena toda estrategia de reducción de la pobreza y/o plan de desarrollo, poniendo en precario el derecho del 80% de los ciudadanos”. Debido a ello los barrios marginados de nuestras ciudades subviven en la postración, muchos niños de nuestras escuelas reciben clases en el suelo, los enfermos de los hospitales carecen de medicinas, el 20% de los hondureños es flagelado por la miseria.

“La política actual –continúa Mel, como adivinando más del 40% de abstenciones en las urnas– es de represión del individuo por el delito común acallado con desfachatez frente a la escandalosa impunidad de los delitos de corrupción cometidos por parte de individuos de cuello blanco, como son: fraudes, evasión tributaria, malversación de caudales públicos, quiebras fraudulentas de entidades financieras y compras gubernamentales adulteradas, así como contratos y concesiones amañadas o amparadas por los íntimos del poder”.

Como olanchano que lleva sangre en las venas, Mel predica a los cuatro vientos con no disimulada cólera comprimida: “La ley debe aplicarse pareja, no importa la condición del que comete delito. Mi compromiso con todos los hondureños es que quien robe al pueblo vaya a la cárcel y pague hasta el último día su delito”, pasando después –naturalmente– a devolver todos los dineros mal habidos y bombeados al fisco.

“La realidad –sigue proclamando Mel en poder ciudadano– es que para que nuestro país se desarrolle, se necesita una decisión firme y elemental de los gobernantes de turno, que yo asumiré con firmeza desde el primer día de mi gobierno”. Honduras ocupa el campeonato o subcampeonato en pobreza y corrupción en nuestro continente, aunque los burócratas internacionales y los del gobierno dicen que ya empezamos a progresar, cosa que rechazan los que viven en la llanura chineando el hambre y la pobreza.

“Estoy plenamente convencido –finaliza Mel en su poder ciudadano– de que una de las más efectivas fórmulas para financiar el desarrollo nacional es el combate frontal a la corrupción. Haremos justicia al pueblo y sus impuestos jamás serán objeto de corruptela, sino transformados en obras”.

Dios lo escuche, Mel, y le dé fuerza y valor para no engañar nunca al pueblo.

Las auditorias sociales deben descubrir el cáncer de la corrupción en todos los estratos de la sociedad, desde las grandes ciudades hasta las campiñas asfixiadas por la miseria durante los 4 cortos años de su administración.

Dice el sabio refrán que toda escoba barre bien al principio. No se deje gastar por el poder y las sirenas. No se corrompa por las lisonjas y los antivalores. Busque el bien común de los pobres y de los necesitados. Actúe con justicia pronta y eficaz. No se rodee de aduladores que lo manipulan y lo engañan. Oiga a los que no le mienten ni son sobalevas. Ausculte las necesidades elementales de los de tierra adentro.

Le deseamos una exitosa administración, presidente Mel Zelaya,. Publique la lista con los sueldos de todos los burócratas. Abra las puertas a la transparencia y a la honestidad, no permitiendo que nadie reciba un cheque no sudado con responsabilidad. Todos sus predecesores mandatarios han dicho ya lo que usted está repitiendo hoy en su poder ciudadano. La diferencia está en si cumple o no cumple lo que ha prometido al pueblo.

Dé cumplimiento a su eslogan maravilloso: “¡ni negocio es ser honrado”.
[El Investigador] Espero que esto sea una confusión y que se haya querido decir: ¡Mi negocio es ser honrado!

Antonio Martín

(amartin55@hotmail.com)

Popularidad: 2%

Etiquetas:

Artículos relacionados

Enviar este artículo por correo Enviar este artículo por correo

Un comentario a “Mel y el ataque frontal a la corrupción”

  1. Isela Dice:

    Ah si? esta bien, que luche, pero que luche contra el mismo y su poco de secuaces que son unos corruptos y delincuentes.   Mel y su gente no han sido menos corruptos, es mas, se cree que es el gobierno mas corrupto incluso que el que acusan de Callejas.  Porque este hombre ha institucionalizado la corrupcion de manera cinica.

Deja un comentario

WP Theme & Icons by N.Design Studio
Artículos RSS Comentarios RSS Iniciar sesión
This blog has been fine-tuned by 15 WordPress Tweaks