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	<title>Comentarios en: ¡And the winner is&#8230;.!</title>
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		<title>Por: Maximilian</title>
		<link>http://investigador.el-investigador.com/2007/03/14/%c2%a1and-the-winner-is/comment-page-1/#comment-148</link>
		<dc:creator>Maximilian</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Mar 2007 11:33:23 +0000</pubDate>
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		<description>Hoy me he leido dos articulos refentes a la seguridad y narcotrafio en Honduras, uno de ellos de el funcionario de policia don Javier Díaz Herrera y otro de don Miguel de Arriba, y estoy bastante confuso, no se que es lo que esta pasando.
Por un lado un funcionario de policia dice que los narcotraficantes estan desprestigiando los organos de seguridad del estado para que de esta manera se debiliten y asi poder infiltrase mas facilmente, por otro lado don Miguel de Arriba duda de la honradez y profesionalismo del encargado de la seguridad del estado.

¿ Estan los encargados de seguridad infiltrados en el narcotrafico o estan los narcotraficantes infiltrados en la seguridad del estado?

En fin no se para donde ver.
Adjunto aqui el articulo del funcionario de policia don Javier Diaz Herrera.

Saludos
     Maximilian




Fuentes ; La Tribuna 18 de marzo, seccion; Tribuna del pueblo.

               Responsabilidad y conciencia policial
El otro día me llamó poderosamente la atención el ver una caricatura en las que se presentaban 2 facetas completamente opuestas, una en la que un catracho se protegía a espaldas de un policía y otra en la que era el policía el que se protegía en el pobre catracho. Los hechos que al interior de la policía se han estado dando son de una u otra manera las que han estado motivando a algunos sectores a percibir un ambiente de inseguridad ya no sólo en la sociedad sino también al interior de la policía, sin embargo como funcionario policial y como ciudadano hondureño quiero transmitirles una verdad, las cosas no son como aparentan, no quisiera creer que una campaña se ha estado montando para desestabilizar a la principal institución encargada de reflejar confianza y seguridad sobre la población, no quisiera creer que nuestra clase política ha llegado a tanto, ni tampoco que nuestros amigos de La Prensa, principal institución social de comunicación a través de la cual el pueblo se comunica e informa, se preste para ello; ni tampoco quiero pensar que el crimen organizado le ha estado ganando la partida a todo un pueblo y no sólo a la policía. Con estas tres situaciones, las que no quiero creer, estoy hablando en síntesis de toda una campaña en contra de la policía con participación de algunos sectores nuestra clase política y que a través de la prensa el crimen organizado ha querido minar la moral no sólo de la policía, sino del pueblo en general. Es por esto que incito a todos mis hermanos policías (superiores y subalternos) a que hoy más que nunca demostremos de que en verdad estamos hechos, que nos mantengamos  unidos como toda hermandad en protección del pueblo, que sean nuestros actos y nuestra conducta el mejor espejo de nuestro buen proceder, que actuemos con hidalguía, liderazgo, coraje y responsabilidad en cada una de nuestras actuaciones, pero sobre todo con mucha transparencia, honestidad y respeto; respeto no sólo a los ciudadanos y a sus derechos y libertades, respeto también a nuestro uniforme, a nuestra institución, a nuestros compañeros pero principalmente a Dios y a nuestras familias, antepongamos ante estos dos últimos; Dios y nuestra familia; cada una de las decisiones que hemos de tomar y tengamos la plena seguridad que serán las mejores decisiones.
Los tiempos son difíciles el enemigo ha crecido y ha mutado haciendo de la violencia y de la inseguridad un diario vivir, pero él no tiene algo que nosotros tenemos dentro de nuestro ser; el amor a la patria y a nuestra profesión, saquemos adelante este sentimiento y antepongámoslo también ante todo mal ofrecimiento, digamos todo en una sola voz “basta ya, no a la corrupción” y convirtamos de nuestro trabajo todo un apostolado que sea digno de admiración de cada ciudadano, pero principalmente de nuestras familias que son nuestros hijos e hijas, los que con orgullo puedan gritar al universo por la gracia de Dios mi papá y/o mi mamá es policía y que esa caricatura del periódico sea cambiada por la de un catracho y un policía juntos tomados de la mano en contra de la criminalidad.
En cumplimiento de nuestro credo actuemos con conciencia, no olvidemos nuestras raíces ni la de nuestros padres, no permitamos que el poder se nos suba a la cabeza, mucho menos que el dinero pueda doblegarnos o ponerle precio a nuestra decencia, esforcémonos para sacar a nuestra institución policial y a nuestra querida Honduras de estos convulsionados tiempos, pongamos todo de nuestra parte; acerquémonos a la ciudadanía, ganémonos su confianza, establezcamos las alianzas idóneas con la comunidad y no permitamos que otros que son sólo amigos del uniforme y de nuestro cargo, establezcan alianzas con nosotros, que no harán al final otra cosa, más que llevarnos a nuestro desprestigio, a nuestra baja o en el peor de los casos a la muerte.
Adelante policías sigámonos esforzando como hasta ahora por Dios, la patria, el servicio y la familia: “Vencer o morir”.

Javier Díaz Herrera
Jatisa2@yahoo.com</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy me he leido dos articulos refentes a la seguridad y narcotrafio en Honduras, uno de ellos de el funcionario de policia don Javier Díaz Herrera y otro de don Miguel de Arriba, y estoy bastante confuso, no se que es lo que esta pasando.<br />
Por un lado un funcionario de policia dice que los narcotraficantes estan desprestigiando los organos de seguridad del estado para que de esta manera se debiliten y asi poder infiltrase mas facilmente, por otro lado don Miguel de Arriba duda de la honradez y profesionalismo del encargado de la seguridad del estado.</p>
<p>¿ Estan los encargados de seguridad infiltrados en el narcotrafico o estan los narcotraficantes infiltrados en la seguridad del estado?</p>
<p>En fin no se para donde ver.<br />
Adjunto aqui el articulo del funcionario de policia don Javier Diaz Herrera.</p>
<p>Saludos<br />
     Maximilian</p>
<p>Fuentes ; La Tribuna 18 de marzo, seccion; Tribuna del pueblo.</p>
<p>               Responsabilidad y conciencia policial<br />
El otro día me llamó poderosamente la atención el ver una caricatura en las que se presentaban 2 facetas completamente opuestas, una en la que un catracho se protegía a espaldas de un policía y otra en la que era el policía el que se protegía en el pobre catracho. Los hechos que al interior de la policía se han estado dando son de una u otra manera las que han estado motivando a algunos sectores a percibir un ambiente de inseguridad ya no sólo en la sociedad sino también al interior de la policía, sin embargo como funcionario policial y como ciudadano hondureño quiero transmitirles una verdad, las cosas no son como aparentan, no quisiera creer que una campaña se ha estado montando para desestabilizar a la principal institución encargada de reflejar confianza y seguridad sobre la población, no quisiera creer que nuestra clase política ha llegado a tanto, ni tampoco que nuestros amigos de La Prensa, principal institución social de comunicación a través de la cual el pueblo se comunica e informa, se preste para ello; ni tampoco quiero pensar que el crimen organizado le ha estado ganando la partida a todo un pueblo y no sólo a la policía. Con estas tres situaciones, las que no quiero creer, estoy hablando en síntesis de toda una campaña en contra de la policía con participación de algunos sectores nuestra clase política y que a través de la prensa el crimen organizado ha querido minar la moral no sólo de la policía, sino del pueblo en general. Es por esto que incito a todos mis hermanos policías (superiores y subalternos) a que hoy más que nunca demostremos de que en verdad estamos hechos, que nos mantengamos  unidos como toda hermandad en protección del pueblo, que sean nuestros actos y nuestra conducta el mejor espejo de nuestro buen proceder, que actuemos con hidalguía, liderazgo, coraje y responsabilidad en cada una de nuestras actuaciones, pero sobre todo con mucha transparencia, honestidad y respeto; respeto no sólo a los ciudadanos y a sus derechos y libertades, respeto también a nuestro uniforme, a nuestra institución, a nuestros compañeros pero principalmente a Dios y a nuestras familias, antepongamos ante estos dos últimos; Dios y nuestra familia; cada una de las decisiones que hemos de tomar y tengamos la plena seguridad que serán las mejores decisiones.<br />
Los tiempos son difíciles el enemigo ha crecido y ha mutado haciendo de la violencia y de la inseguridad un diario vivir, pero él no tiene algo que nosotros tenemos dentro de nuestro ser; el amor a la patria y a nuestra profesión, saquemos adelante este sentimiento y antepongámoslo también ante todo mal ofrecimiento, digamos todo en una sola voz “basta ya, no a la corrupción” y convirtamos de nuestro trabajo todo un apostolado que sea digno de admiración de cada ciudadano, pero principalmente de nuestras familias que son nuestros hijos e hijas, los que con orgullo puedan gritar al universo por la gracia de Dios mi papá y/o mi mamá es policía y que esa caricatura del periódico sea cambiada por la de un catracho y un policía juntos tomados de la mano en contra de la criminalidad.<br />
En cumplimiento de nuestro credo actuemos con conciencia, no olvidemos nuestras raíces ni la de nuestros padres, no permitamos que el poder se nos suba a la cabeza, mucho menos que el dinero pueda doblegarnos o ponerle precio a nuestra decencia, esforcémonos para sacar a nuestra institución policial y a nuestra querida Honduras de estos convulsionados tiempos, pongamos todo de nuestra parte; acerquémonos a la ciudadanía, ganémonos su confianza, establezcamos las alianzas idóneas con la comunidad y no permitamos que otros que son sólo amigos del uniforme y de nuestro cargo, establezcan alianzas con nosotros, que no harán al final otra cosa, más que llevarnos a nuestro desprestigio, a nuestra baja o en el peor de los casos a la muerte.<br />
Adelante policías sigámonos esforzando como hasta ahora por Dios, la patria, el servicio y la familia: “Vencer o morir”.</p>
<p>Javier Díaz Herrera<br />
<a href="mailto:Jatisa2@yahoo.com">Jatisa2@yahoo.com</a></p>
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