El Sr. Porfirio Lobo Sosa acaba de firmar un Pacto Ético en Consejo de Ministros mediante el cual se compromete, al igual que los funcionarios de su Gobierno, a actuar con transparencia en sus ejecutorias y a combatir la corrupción.
“Estaremos pendientes del seguimiento, de todo lo que ha sucedido, de todos los casos que han aparecido últimamente, porque el pueblo quiere cosas concretas, que aquellos que infrinjan la ley tienen que acudir ante la justicia, no importa qué apellido sea, no importa qué nombre tenga, la sociedad quiere justicia y la justicia engrandece la nación”, prometió el director ejecutivo del Consejo Nacional Anticorrupción.
Este blog también lo hará al igual que con funcionarios anteriores.
Y puesto que el Sr. Lobo está comprometido con su firma en pro de la ética y la transparencia queremos aprovechar para hacerle una pregunta sencilla (no vamos a comenzar con las difíciles para darle un pequeño respiro): Teniendo en cuenta las dificultades económicas que enfrenta y teniendo también en cuenta que por ley tiene 3 Designados Presidenciales o Vicepresidentes, ¿cuál es el motivo de nombrar tantos Ministros Comisionados Presidenciales además de darle trabajo a los amiguetes, que es lo que a primera vista parece?.
Popularity: 1%
Artículos relacionados
Enviar este artículo por correo
Imprimir este artículo
Comentarios Facebook:











17 febrero 2010 a las 8:59
En relación con el tema del Pacto Ético transcribo este artículo.
ooooooooooOoooooooooo
Cuál Gobierno de Integración
Uno de los cantos de sirena de los políticos recién instalados en el poder anunciaba que el primer paso de la administración Lobo sería reducir el tamaño del Gobierno. Alguna gente lo creyó, porque ése es un criterio popular entre los partidos conservadores de todo el mundo.
Desde Estados Unidos hasta Japón, pasando por todo el así llamado primer mundo, los partidos de derecha proclaman que es importante reducir el tamaño del aparato estatal y, por supuesto, someter el gasto público a una cura de adelgazamiento.
Pero aquí las cosas son diferentes. Y ya sea porque no creen lo que dicen o porque ahora se hacen llamar seguidores del “humanismo cristiano”, el hecho es que tenemos varias secretarías de Estado que antes no existían, una gran cantidad de ministros y comisionados y una burocracia sustancialmente más numerosa que la del cercano ayer.
Hay un Ministerio de Desarrollo Social, otro de Planificación, un burócrata de altos vuelos con el pomposo título de Experto en Comunicación y Estrategia (no se sabe si cuenta con tropas a sus órdenes) y un número de Comisionados Presidenciales que cubre los cuatro puntos cardinales y que son una especie de comisarios (al estilo soviético) del gobernante.
Entre tanto, la retórica oficial insiste en que el régimen emergente promoverá la conciliación, la paz, el amor fraterno, etc., para lo cual han tomado medidas, tales como enviar al ex presidente Zelaya a Dominicana, en un acto claramente violatorio de la ley.
Con respecto al reparto de los cargos públicos, han otorgado al menos dos a los miembros del antiguo Partido Comunista, y otros a dirigentes sindicales, gremiales y docentes. El Partido Liberal, que es la fuerza opositora más grande y que, si se une puede llegar a ganar las próximas elecciones, apenas obtuvo en el último minuto y después de mucho cabildeo, un cargo, el de Secretario de Agricultura.
La gran mayoría de los nuevos funcionarios son seguidores del Partido Nacional, en una proporción que excede su generosa victoria en las elecciones. Y hay algo más: varios miembros de una misma familia ocupan distintas funciones, en un notorio acto de nepotismo que, además de desagradable, es ilegal. Concretamente, los señores Pastor, de Tegucigalpa, están en posiciones de alto nivel sin que se hayan considerado los problemas del parentesco consanguíneo. Uno de ellos es secretario de Soptravi, el otro es subsecretario de Salud, uno más ha sido anunciado como embajador en Washington pese a una experiencia diplomático inexistente y el tío de todos ellos es comisionado en una de la múltiples entidades colegiadas que opera el Gobierno.
No hay duda que las familias se están integrando y que el partido que ganó los comicios está dispuesto a consolidar sus filas.
La pregunta es: ¿Qué pasará si la Fiscalía inicia una acción correctiva, con base en la majestad de la ley? Los días por venir nos traerán la respuesta
20 febrero 2010 a las 9:02
Que nombre a su hija en el BCIE no es lo más cercano a la ética.
“La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino que debe parecerlo”